Hace más o menos un año tuve una sensación de tristeza e impotencia cuando dos personas de RECOJO, que asistieron a un encuentro de jóvenes en Brasil, llegaron frustradas pues en este encuentro tuvieron la oportunidad de conocer proyectos de jóvenes de todo el mundo, los cuales les parecieron increíbles pero decían que les daba tristeza ver como en Colombia no habían proyectos como esos.
Desde ese momento me surgieron varios interrogantes, será que no existen esos proyectos o más bien será que no existen los espacios, ni las oportunidades para mostrarlos. Y es que yo no creo que en Colombia los jóvenes no creen proyectos increíbles, sino que por el contrario los hay y son muy buenos, lo que pasa es que no existen suficientes espacios para mostrarlos, ni el apoyo suficiente para que la mayoría de ellos lleguen a crecer e impactar. Y valga aquí agradecer y felicitar a aquellos que se han esforzado por ir generando los pocos espacios y el poco apoyo que se le da a los jóvenes en nuestro país. Luego de eso también me di cuenta que algunos jóvenes tenían la oportunidad de ir fuera, buscar oportunidades y mostrar lo que hacían, me pregunte por qué no todos tendrían esa oportunidad y por qué en nuestro país no existen espacios así, donde el mundo se vuelca hacia los jóvenes y además de conocer lo que están haciendo, les da la oportunidad de compartir experticias con otros que sueñan y que a partir de sus pasiones construyen transformaciones sociales y porque no decirlo un mundo mejor.
Según algunos amigos y personas que trabajan conmigo, que han tenido la oportunidad de ir a alguno de estos encuentros fuera del país, los jóvenes colombianos somos un referente para algunos países, en cuanto a nuestra experiencia en el trabajo por encontrar soluciones a diferentes problemáticas, entonces me seguí preguntando por qué no somos más los que participamos en este tipo de encuentros.
Así fue que One Young World comenzó a aparecer no solo en mi camino, sino en el de los otros 19 candidatos. Un día Daniel Buriticá y Juan Pablo Pineda, delegados de la cumbre inaugural en el 2010, nos invitaron a varios para que esta vez nos inscribiéramos como candidatos y buscáramos la forma de llegar a este espacio, donde los jóvenes manifiestan sus inquietudes antes problemáticas mundiales, comparten experiencias y sacan declaraciones acerca de decisiones que toman para crear estrategias en conjunto, sobre temas y problemáticas comunes en los diferentes países que participan.
Estoy segura que los otros candidatos y todos los jóvenes que trabajamos en pro de un país mejor compartimos muchas inquietudes y preocupaciones, pero sobre todo compartimos sueños y ganas para hacer grandes proyectos, por esto es que varios jóvenes y organizaciones unimos esfuerzos para poder lograr la meta, de tener una delegación representativa en la primera cumbre mundial de jóvenes líderes, que sirva para mostrar los magníficos proyectos que tenemos en Colombia, y que a su vez abra las puertas para los otros jóvenes que aunque no son delegados, estamos seguros comparten nuestra forma de pensar y soñar este país y hacen algo por conseguirlo.
Queremos una delegación en One Young World para que comparta lo que hacemos y aprenda de lo que se hace fuera para poder transmitirlo, y ojala algún día replicarlo en Colombia, porque nos merecemos estos espacios, porque nos merecemos que crean en nuestro potencial y ante todo nos merecemos oportunidades para construir un país mejor.